Encomiables voluntarias Camila Taño y Evangelina Pírez -Proyecto solidario “Quimio con pelo Uruguay”

La Cultura en Tiempos del Coronavirus-  Por RSMC 

 Camila Taño (24) y Evangelina Pírez (31), son dos jóvenes maragatas que tienen  un proyecto solidario sin fines de lucro, que se originó en Argentina y que  ellas desarrollan acá desde febrero de 2020. Se denomina “Quimio con pelo Uruguay”. Consiste en un tratamiento con cascos fríos, que permite que las personas con cáncer sometidas a quimioterapia, no pierdan totalmente su cabello. Estas jóvenes  difunden, elaboran y prestan los cascos que son utilizados gratuitamente en el tratamiento. Camila y Evangelina nos conmueven con su entrega… Aquí compartimos la entrevista que les hiciéramos el pasado 24 de setiembre de 2020.  

Cómo colaborar: Cuenta BROU: 110090215-00001 Caja de ahorro  en pesos ($) a nombre de Evangelina Pírez. Teléfonos: Evangelina Pírez: 098 871 803; Camila Taño 099 344 818. Facebook Quimio con pelo Uruguay. Instagram @quimioconpelouy .  Donar geles “Body Care”: Tamaños 2005 y 2007.

Un proyecto solidario que comenzó en Argentina

 _ Evangelina y tú se conocieron trabajando como voluntarias en 2016 durante las inundaciones que hubo en nuestro Departamento en ese año. Tú ya tenías cáncer en ese momento.

Camila Taño: _ Sí. Yo ya estaba con quimioterapia. Tenía Linfoma de Hodkin, que es un tipo de cáncer. Tenía cáncer de ganglios, en el timo y en el pulmón. Evangelina me acompañó durante el tratamiento: las cirugías y hasta la pérdida total de mi pelo. Se involucró mucho. Nos hicimos compinches.

En enero de 2020, nos enteramos a través de las redes sociales, de un proyecto solidario que empleaba cascos fríos.

Evangelina Pírez: _ La persona que comenzó con este tratamiento fue Paula Estrada, quien probó estos cascos fríos consigo misma y le dio resultado para no perder el pelo durante la quimioterapia.

_ También supieron que unas chicas habían  creado un banco o red solidaria de cascos en Tucumán (Argentina).

_ Sí. Esas chicas de Tucumán supieron de los cascos por Paula Estrada, la primera que los hizo y los difundió. Ahora en la Argentina está en todas las provincias: “Quimio con pelo Córdoba”, “Quimio con pelo Salta”…

                                         Cascos moldeados

Pensando en el prójimo

Camila Taño: _ Yo estaba leyendo historias de Instagram a fines de enero de 2020,  y vi que varios famosos compartían esa página. Me llamó la atención por mi cercanía con todo lo relacionado con la quimioterapia. Así me informé. Eran cuatro mujeres tucumanas que habían usado esos cascos  con éxito. Yo no pude usarlos, porque ya había pasado por la quimioterapia y  ya había perdido el pelo. Evangelina y yo les pedimos permiso a todas  ellas para trasladar esa idea acá.

_ Eres muy solidaria. Quisiste que otras sí pudieran beneficiarse con esos cascos.

_  El hecho de que yo haya perdido el pelo, me permite afirmar que no es solo una cuestión estética, sino que te afecta en  lo anímico, en las ganas que le ponés al tratamiento… De ahí nace el deseo de iniciar este proyecto en Uruguay.

_ ¿Cómo se hacen esos cascos y cómo se emplean?

Evangelina Pírez: _ Nosotras armamos los cascos con unos sachets (bolsitas) de gel, que se compran en cualquier farmacia. La marca de geles que nosotras usamos es “Body Care”, porque cuando se ponen en el “freezer”, no quedan congelados. Se enfrían, pero se pueden moldear. Cada casco se elabora con 3 bolsitas de gel frío-calor, del tamaño grande (BC2007) y dos bolsitas del tamaño chico (BC2005).El casco  tiene una medida “universal”. Cada paciente cuando se lo pone, se lo ajusta  con un pañuelo o con una gorra de natación.

 Cómo queda el casco para ser usado

Los cascos fríos deben usarse antes de la primera quimioterapia

_ ¿En qué momento se deben poner esos cascos los pacientes para que no se les caiga el cabello?

_ Esos cascos deben ser usados una hora antes de que se les pase la medicación. Los usan durante todo el tratamiento con quimioterapia y también una hora después. Se necesitan entre 8 y 12 cascos por paciente, porque el cuero cabelludo debe conservarse frío. El casco frío lo que hace es congelar el cuero cabelludo, dejándolo a una temperatura de  – 19 º C, de este modo, la                 medicación no llega al folículo piloso del pelo y así se evita su caída. Para que se mantenga ese frío, cada 30 minutos hay que cambiar un casco por uno nuevo.

_ Cada paciente debe hacer ese cambio…

_ Sí. Y más ahora, en tiempos de pandemia, que no dejan que ningún acompañante entre con el paciente. Se cambian ellos mismos los cascos o piden ayuda a los enfermeros, quienes casi siempre colaboran.

Conquistas y esperanzas

_ ¿En qué transportan esos cascos?

_ En conservadoras con hielo. Los cascos son maleables, por eso los pueden poner apretaditos uno al lado del otro  en la conservadora, ya que  no ocupan tanto lugar. No se transportan con “la forma de casco”. Cada persona lo moldea cuando lo va a usar.

 En el Hospital Militar, una usuaria que conservó su pelo, donó un “freezer” exclusivo para esos cascos. Se usan menos cascos porque siempre están en ese “freezer”.

_ ¿Qué resultado han tenido los cascos?

_ Nos comunicamos con los usuarios por WhatsApp, para explicarles todo. Hasta ahora tenemos 40 personas que los usan. De esa cantidad, solo 6 han perdido el pelo. Y las que lo han perdido, están esperanzadas por haberlos usado, y con otra energía para llevar adelante su tratamiento.

Siempre les aconsejamos que se lleven mantitas o algo calentito para tomar, a los efectos de poder soportar el frío en la cabeza. Las usuarias nos han dicho que los dos primeros cascos son los más difíciles de usar, después, el cuerpo se acostumbra.

Consulta previa con  el oncólogo

Es muy importante que cada persona consulte a su oncólogo antes de usar los cascos. Hay muchos oncólogos que no están informados sobre esto y pueden decirles a sus pacientes que no los usen. Asimismo, hay un tipo de quimioterapia, que no te permite estar en contacto con nada frío. No te dejan tomar un vaso de agua frío, porque si tocas el picaporte de la puerta, sientes como si te atravesara una corriente eléctrica. En esos casos no se pueden usar.

                               Afiche promocional

 ¡Multipliquemos la difusión de este meritorio  proyecto!

 _ ¿Solo tú y Camila tienen a su cargo este proyecto en Uruguay?

_ Sí. Los cascos nuestros llegan a todo el Uruguay a través de encomiendas.

_ Esta es una tarea honoraria…

_ Sí. Y los cascos tampoco tienen costo. Se prestan gratuitamente y luego de  que se usan, deben devolverse. No se pueden vender ni alquilar. Por suerte hemos tenido una buena respuesta de la gente que nos dona los geles y dinero para comprarlos. Tenemos una farmacia en San José que nos deja los geles a precio de costo. Con eso los armamos y pagamos las encomiendas y todo lo demás. Hacemos los cascos y los pegamos con cinta “Pato”, que no se despega al enfriarse.

_ ¿Ustedes trabajan o estudian?     

_ Las dos estudiamos en la Facultad de Psicología. Camila está en el 4º Semestre y yo, en el 2º. Yo trabajo en un estudio contable y tengo un emprendimiento personal. Hago muñequitos en crochet…

_¿Van a continuar con este proyecto?
Evangelina:
_ Sí. Y esperamos que  muchas más personas puedan usar estos cascos.

Camila:_ La idea es seguir. Muchas gracias por ayudarnos a difundir este proyecto. Los cascos se tienen que usar sí o sí desde la primera quimioterapia, por eso es tan significativo que a la gente le llegue a tiempo la información.

Foto que encabeza esta página: Camila Taño y Evangelina Pírez, de «Quimio con pelo Uruguay». Todas las fotografías de esta página, fueron gentilmente enviadas por Evangelina Pírez.

Esta entrevista fue publicada el sábado 29 de setiembre de 2020, en la pág. 13 del periódico «Visión Ciudadana» de San José de Mayo, Uruguay.

Información de Contacto

San José de Mayo, Uruguay

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