Con la Psicóloga Eliana Echeveste – Asertivos y resilientes

La Cultura en Tiempos del Coronavirus-  Por RSMC- Hace un año que se inició la pandemia y ahora las acechanzas son otras, porque hay en el Uruguay circulación comunitaria del COVID- 19, nuevas cepas y por lo tanto, incremento de contagios. A ello se suman los problemas socio-económicos, psicológicos, emocionales… La Psicóloga Eliana Echeveste (*) señala cómo fortalecernos para enfrentar esta situación y las que vendrán.

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 Responsabilidad personal en las medidas de protección y prevención

 _ Hoy la gente está pensando en vacunarse, pero hay riesgo de saturación de las capacidades hospitalarias y de los CTI. Se exige menor movilidad,  y mayor distanciamiento físico entre la gente. Algunos analistas destacan un descenso en la percepción de riesgo y por eso muchas personas no se cuidan.

Psicóloga Eliana Echeveste:_  Está  presente todo eso…   Después de un año de haber transitado esta situación sanitaria, hay aún algunas resistencias a  incluir  medidas de prevención y protección.

_ Son medidas de autocuidado y también cuidan a quienes nos rodean…

_ Es importante que nos responsabilicemos de nuestras conductas, pensamientos y emociones, ya que sobre eso podemos ejercer cierto control. No podemos hacerlo sobre los demás. Ahí es donde se centran algunas ansiedades, porque algunos quieren controlar “todo”. Escucho mucho eso en la clínica. Las personas están muy centradas en responsabilizar a los otros de determinadas situaciones. La construcción de esos pensamientos lleva hacia la ansiedad, la frustración y el miedo. Si yo siento que no puedo tener el control del “afuera”, puedo percibirlo como peligroso. A partir de ahí me siento vulnerable y se activan mis respuestas fisiológicas de la ansiedad: la hiperventilación, taquicardias, temblores, sudoración… que son muy frecuentes hoy en las personas que llegan a la consulta. Eso es consecuencia de que se alimentan pensamientos desalentadores de lo que va a pasar en un futuro.

Aceptemos que hay cosas que podemos controlar, pero que otras, no.

 Ser asertivo y no pretender controlarlo “todo”

_ ¿Qué aconsejas  a tus pacientes?

_ Enfatizo en la contención, la escucha y la psicoeducación. Es preciso que logren una modalidad de relacionamiento asertiva. Esto significa que puedan expresar con palabras lo que prefieren, sienten y piensan, con confianza, tranquilidad y seguridad.  Hay personas que cuando alguien los viene a saludar, no se animan a ponerles un límite [por ejemplo, que no los abracen]. Si son conscientes de que esa es una medida de protección y de prevención, pueden ejercer ese derecho asertivo a decir “no”. Es el hecho de tomar una decisión y responsabilizarse de esa conducta. A veces no se ponen un tapabocas frente a un familiar, porque presupone que no está contagiado del Coronavirus y puede ocurrir que lo esté.

_ Hay cantidad de casos con COVID 19 que son asintomáticos.

_ La asertividad es una modalidad de relacionamiento. Cada persona debe conocer, practicar, entrenar y defender los derechos asertivos. Se trata de que “soy mi propio juez, me responsabilizo de mis propios errores y acepto que tengo derecho a equivocarme, a cambiar de parecer, a aprender a decir que no, a tomar mis propias decisiones…”

Esas conductas asertivas nos ayudan a entender que tenemos el control sobre nosotros mismos. Juzgar al otro no sirve de nada, porque cada uno ve la situación desde su óptica.

A menudo ahora si hay un cumpleaños, una persona dice “que tiene que ir”, porque está obedeciendo a mandatos familiares. No se responsabilizan de la decisión que están tomando. Por eso después se pone la culpa en los otros. Cada uno debe mirar su interior y evaluar qué hacer.

_ Cada persona debe poner los límites de acuerdo a lo que siente y piensa.

_ Es importante incorporar la asertividad, para no vivir queriendo controlarlo todo, que nos ubicaría en una modalidad más agresiva de relacionamiento, ni tampoco sentir que nos controlan, que es el otro extremo. Es lo que pasa con las personas más tímidas. Esos son los caminos que conducen al malestar, la ansiedad y la depresión.

 La autoestima y las relaciones interpersonales

 _ Las relaciones interpersonales se han tornado más conflictivas…

_ La pandemia nos ha afectado en distintas áreas de nuestra vida, por lo que se pueden realizar interpretaciones desalentadoras, que nos acarrean preocupaciones.

_ Además de la preocupación por la salud, por la familia…

_ Puede pasar que las personas tengan miedo al contagio y que eso las conduzca a rechazar el contacto con otros, lo que puede conducir a la soledad.  Pueden alimentar la idea de que los otros no toman las medidas de prevención. Existen medidas de protección que reducen las posibilidades de contagio y se pueden utilizar. También se puede evitar ir a  lugares donde no  haya medidas preventivas.

En las parejas, si uno de ellos sale, el otro pregunta con quién estuvo, entre otras cosas. Escucho eso en la consulta.

_ La violencia doméstica está presente. Ha habido casos de femicidios.

_ Tuve dos casos en la clínica de violencia doméstica. Una persona quiere controlar la conducta de la otra, quien tiende a la pasividad y accede a lo que se le impone. A veces las personas pasivas “explotan”,  se van al otro extremo, y comienza una violencia psicológica, emocional y/o física mutua.

En general a la persona pasiva le cuesta pedir ayuda y expresar con palabras la situación en la que está y no pueden tomar decisiones autónomas. No se prioriza a sí mismo. Cuanto más autoestima tiene una persona (porque la trabaja y la fortalece), más asertiva es, porque tiene confianza para verbalizar lo que piensa, prefiere y siente.

La capacidad de resiliencia para enfrentar situaciones aversivas

                 Cada persona atraviesa esta situación de crisis actual,  de acuerdo a cómo se ha construido su personalidad. Eso incide en la perspectiva para evaluar la capacidad de enfrentar situaciones aversivas: pérdida de trabajo, aislamiento, enfermedad, conflictos interpersonales…

Debemos practicar la capacidad de resiliencia, porque nos permite continuar o iniciar un nuevo desarrollo como personas, saliendo más fortalecidos de situaciones adversas.

_ ¿Cómo fortalecer esa capacidad? Ahora están las ansiedades por la vacunación contra el COVID- 19.

_ No se puede evitar el dolor frente a ciertas situaciones, pero sí el sufrimiento, si no se alimentan pensamientos desalentadores: “Si no me puedo vacunar, me voy a morir”. Seamos responsables con respecto al diálogo que tenemos con nosotros mismos, además del entorno y del apoyo afectivo.

Si hablamos de las vacunas, cada persona es responsable de lo que permite o no que ingrese a su cuerpo. Es libre de considerar lo que es más apropiado para sí misma y para los demás. Pienso que hay que informarse en fuentes confiables, para tomar decisiones libres de prejuicios y etiquetas.

Las personas que se van a vacunar, deben tener  tolerancia y capacidad de espera. Todo se está gestionando en base a una situación de emergencia, y eso implica tiempos necesarios para vacunar a  muchas personas.

La vacuna no está aún haciendo efecto en esta etapa. Debemos seguir con las medidas de protección y prevención, para  cuidar también a los otros.

 Actitudes positivas, creativas, concentradas “en el aquí y el ahora”

 _ Señalabas en la entrevista que te hice en 2020 la búsqueda constante del autocontrol y el bienestar… ¿Cómo lograrlos?

_ Debemos tener una actitud positiva, optimista. Evitemos las polarizaciones, porque tendemos a ir a los extremos: todo o nada. Eso nos lleva a perspectivas más catastróficas. Es bueno concentrarse “en el aquí y el ahora”, encontrarnos con nosotros mismos, disfrutando de lo que nos hace sentir afortunados. Entrenar la gratitud es muy importante. En mis consultas trabajo las cualidades. A muchos de mis pacientes les cuesta ver qué habilidades tienen. La empatía y la resiliencia son fundamentales.

_ La empatía te permite ponerte en el lugar del otro…

_ Sí. Es bueno practicar la actitud positiva. Es  una reestructuración cognitiva que hacemos con el paciente. Los problemas pueden verse como retos que nos invitan a aprender algo sobre nosotros mismos.  Es bueno que confiemos en nuestra capacidad de crear, superar y construir. Así seremos resilientes.

Podemos hacer tareas en nuestra casa y tratar de fortalecer alguna de nuestras habilidades relegadas: cocinar, leer, hacer ejercicio, jugar… Los ejercicios de respiración diafragmática controlada y la relajación, son técnicas cardinales para descender la ansiedad.

Es bueno interactuar con las personas a través de una video-llamada, para ver sus expresiones (sonrisas, gestos), si es necesario el distanciamiento físico.

Mucha gente está dedicándose a la huerta y al jardín en sus casas. Las manualidades son también muy buenas para invertir el tiempo de cuarentena o aislamiento voluntario. Todas esas actividades conducen al placer y al bienestar, tanto el mío, como el de una persona o personas que conviva(n) conmigo.

Invirtamos tiempo en nosotros mismos, generando un proceso de introspección, para fortalecer las herramientas que tenemos, para  poder enfrentar las situaciones que estamos atravesando y las que vendrán.

(*)Licenciada en Psicología. Egresada de la UdelaR. Formación en Terapia Cognitivo Conductual y Psicoanálisis.  Trabaja con niños, jóvenes y adultos, en forma particular, en la Asociación Médica de San José y en CIDH (Clínica de Desarrollo Integral),  de Ecilda Paullier. Cursa el Posgrado en Terapéutica Cognitivo Conductual en SUATEC, Montevideo.  

            El 28/07/2020 publicamos la entrevista que le hiciéramos a Eliana Echeveste titulada “La consciente búsqueda del autocontrol y del bienestar.”

Foto que encabeza esta página: Licenciada en Psicología Eliana Echeveste. Fue gentilmente enviada por nuestra entrevistada.

Esta nota fue publicada el sábado 27 de marzo de 2021, en la pág.13 del periódico «Visión Ciudadana» de San José de Mayo, Uruguay.

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